Enfermedades producidas por los platelmintos


Esquistosomiasis o Bilharziosis
Bajo este nombre se conoce a un grupo de enfermedades causadas por la infección en seres humanos de parásitos del tipo duelas, pertenecientes al género Schistosoma. Muy extendidas en los países tropicales y subtropicales, son muy raras en los climas templados. En todo el mundo están afectadas entre 150 y 200 millones de personas. Las duelas presentan un ciclo vital complejo: los adultos parasitan a un mamífero, por lo general humano, y las larvas viven en algunas especies de caracoles. Los huevos eliminados del huésped se transforman en larvas inmaduras en el agua fresca. Estas larvas, llamadas miracidios, invaden a los caracoles, su huésped intermedio, y se transforman en larvas maduras llamadas cercarias, y vuelven al agua. En este estadio penetran en la piel del mamífero, emigrando por los vasos sanguíneos hasta determinados capilares específicos mientras terminan de transformarse en adultos. Llegada esta etapa ponen huevos (Barnes 1992).


Teniasis
Se denomina así a la infección del intestino humano causada por distintas especies de tenia. La Taenia saginata se adquiere al ingerir carne de vaca cruda o poco cocinada y es común en América del Sur y del Norte, África y partes de Asia. La Taenia solium se contrae al comer cerdo crudo o poco cocinado y se encuentra en Suráfrica, América Central y del Sur y partes de Asia. Las larvas viven en el ganado vacuno o en los cerdos que ingieren los huevos; el ser humano es el huésped definitivo de estas tenias. Los síntomas consisten en trastornos gastrointestinales, náuseas y pérdida de peso. La enfermedad se suele diagnosticar cuando se encuentran en las heces segmentos del parásito que contienen huevos. El tratamiento es farmacológico y la tenia se elimina por las heces un día o dos después de iniciar el tratamiento.
La tenia del perro (Echinococcus granulosus) y otras del género Echinococcus producen la hidatidosis, que es a menudo asintomática (no produce síntomas aparentes en el hombre). Se extiende por toda Europa (excepto Escandinavia), Asia, norte y este de África, sur y oeste de América, Canadá y Australasia. La incidencia de esta infección, que en general está descendiendo en todo el mundo, es más elevada en poblaciones rurales, así como en aquellas en contacto con perros. El ciclo vital de estas tenias suele incluir al perro y a la oveja, pero también puede incluir a zorros, lobos o chacales en lugar de perros, y a numerosos herbívoros (camellos, canguros, búfalos y cerdos) en lugar de la oveja. Al ingerir la carne de los animales infectados, el ser humano se convierte en un huésped accidental. Cuando los huevos alcanzan el intestino humano se convierten en embriones con tres pares de ganchos en su cabeza. Estos embriones atraviesan la pared intestinal y alcanzan el torrente sanguíneo desde donde llegan hasta los pulmones, el hígado o cualquier otro órgano. Cuando los embriones alcanzan un órgano, forman quistes, llamados hidatídicos, con una cubierta elástica, que crecen con el embrión en su interior hasta alcanzar los 20 mm, aunque se han observado quistes mayores. Por lo general, estos quistes se detectan sólo después de la muerte o de forma accidental. Sin embargo, pueden llegar a producir síntomas dependiendo de su localización. Por ejemplo, si se sitúan en el pulmón provocan tos y si lo hacen en el hígado dolor (Barnes 1992).


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